27 marzo 2013

Crear +Familia: crónica de un encuentro

El domingo 10 de marzo, terminábamos el segundo fin de semana del curso “El Reloj de la familia”, que ha preparado el Equipo de Misión Familia de la CVX-E. Dos fines de semana reunidos en Madrid, como punto de encuentro, bien cuidados y mimados por las religiosas ¡Qué os voy a contar!


El reloj de la Familia es el resultado de muchas horas de trabajo y reuniones de nuestros compañeros del equipo de Misión Familia, que nos han regalado un encuentro guiado con maestría y acierto, cargado de ricas dinámicas que nos ha dejado a todos los asistentes, las pilas cargadas, mucha ilusión y el gozo por todo el bien recibido.
El primer fin de semana, el sábado 9 de febrero, llegábamos a Madrid expectantes, intentando quitar de nuestra mente ese agobio por de la cantidad de cosas que dejábamos de hacer en ese fin de semana, pero con esa sensación de confianza, de que el Señor nos tenía preparadas unas jornadas muy intensas de trabajo pero a la vez llenas de pequeñas resurrecciones y de descanso en Él.

Este curso se ha desarrollado en siete talleres que son las siete puestas en hora que tiene el reloj; siete tiempos para pensar, repensar y reflexionar con tu pareja sobre qué aspectos vividos, proyectos, actitudes y sentimientos tenemos que poner en valor y en hora. Un repensar de nuestra familia.

En el primer taller o tiempo, el equipo de familia, nos proponía pensar sobre el “PANORAMA DE LA FAMILIA EN LA SOCIEDAD”, situándonos rápidamente, gracias a la dinámica elegida, con la realidad que nos rodea.

El segundo taller, trata sobre “LA HISTORIA DE GRACIA DE TU FAMILIA”, dónde poníamos en perspectiva de agradecimiento, la memoria de nuestras familias ascendentes y por supuesto, la corta o larga historia de nuestra propia familia; primero trabajado personalmente, después dialogado en pareja y finalmente, enriquecido en el plenario, con muy buenas ideas para trabajar en casa. Con la sensación final, del agradecimiento con mayúsculas, por la gran abundancia de Gracia recibida.

El tercer taller, ya por la tarde, “EL PROYECTO DE FAMILIA”, nos hizo reflexionar sobre la búsqueda de lo mejor para nuestra familia, no dejando lo importante a la improvisación. Aunque es mejor no desvelar las dinámicas prácticas propuestas en los talleres, y que nos hicieron meternos en harina rápidamente, decir que disfrutamos especialmente con el “método de la casa”, no os puedo desvelar más (acércate y verás). El plenario de este taller demostró lo “plenamente” metidos que andábamos ya en el reloj.

Para el cuarto taller, “DECISIONES Y LIBERTADES” se nos explicó la dinámica para trabajarlo en casa, hasta el siguiente fin de semana. Deberes para casa, ¡qué raro!

Para terminar este primer fin de semana, repleto de trabajo y buenos sentimientos, pasamos a la capilla, dónde nos esperaba Jesús Díaz sj, para celebrar la Eucaristía de fraternidad y acción de gracias.

El segundo fin de semana, 9 y 10 de marzo, empezó con una oración y la explicación de la dinámica del cuarto taller, “DECISIONES Y LIBERTADES”, para pasar a media mañana al plenario donde os rescato alguna perla: “Construir familia es un proceso configurado por nuestras decisiones cruciales, en las encrucijadas de la vida” (alguien dijo esto y aunque parece una perogrullada, creo que este juego de palabras es muy clarificador de este tiempo del reloj) También salió el principio del “tanto cuanto”, ¿os sorprende?

El quinto taller, “DESGASTES, CRISIS, DAÑOS”, lo trabajamos justo antes de comer el sábado 9 de marzo, dejando de tiempo de reflexión personal y diálogo en pareja la comida y el café, reaprendiendo y redescubriendo juntos, que tras un periodo doloroso, de crisis, surge con fuerza la Gracia de Dios, de Cristo resucitado.  


En el sexto taller, “RECONCILIACIÓN”, nos invitaron a mirar a nuestras realidades de pareja necesitadas de reconciliación, pidiendo al Señor la Gracia de mirarlas a través de sus ojos. Poniendo nuestro deseo de reconciliación en manos de Dios, sabiendo que reconciliación es experiencia de resurrección.
Ya avanzada la tarde, al presentarnos en la capilla, no sé si por todo lo vivido, tanto en el plenario del último taller, como por todo lo vivido hasta ese momento en los demás talleres, la Gracia se acomodó en nuestros corazones para disfrutar de una oración bien preparada y dedicada al Examen Ignaciano. Con este buen sabor de boca, al que algunos le pusieron la guinda de un chocolate compartido, nos fuimos a dormir con una sonrisa en los labios.  

El séptimo taller, “REFORMULACIÓN DEL PROYECTO DE FAMILIA”, empezaba por la mañana, después de la oración, para replantearnos nuestro proyecto de familia, que cosas se deben potenciar y ampliar.
Por último, en el momento de evaluar el encuentro, todos coincidimos en agradecer el gran trabajo de nuestro equipo de Misión Familia y el reconocimiento de haber crecido de la experiencia, sabiendo que será un proyecto con claro servicio a la Iglesia, dinamizador de las comunidades locales y que será de gran ayuda a las familias. Resaltando, que nos hará más hermanos (amor fraterno), nos liberará de pequeñas esclavitudes (amor pleno-libre), nos hará descubrir el sentido de la esperanza (amor en la esperanza- resurrección) y por último, nos hará que descubramos a Jesús (maestro y pedagogía del amor). Todos volvemos con los ojos encendidos (Luz).

El encuentro llegaba a su fin y que mejor forma de terminar y ser enviados a multiplicar todo el bien recibido que con la Eucaristía fraternal celebrada por Miguel Campo sj, asistente de Castilla, donde en todo momento nos salía el sentimiento de agradecimiento a Dios por todo el bien recibido en estos días y el sentimiento de responsabilidad de ser multiplicadores de esta experiencia tan rica.

El reloj para poner a punto a las familias está en marcha y no tiene vuelta atrás, ahora necesita de las personas, que inspiradas en la oración, sean capaces de multiplicar todo este bien inspirado y recibido por el Espíritu Santo.

Gracias al Equipo Misión Familia de CVX-E. Un abrazo
Francis y Pilar (Albacete)