26 noviembre 2013

Servir en las fronteras: nuevos retos, nuevas respuestas

Nuevo envío sobre la próxima asamblea y orientaciones sobre los candidatos

A TODOS LOS MIEMBROS Y ASISTENTES ECLESIÁSTICOS DE CVX en España

Queridos compañeros y amigos:


Cada día falta un poco menos para nuestra Asamblea Nacional de CVX en España. Como todos sabemos, nuestra Asamblea tendrá lugar en Salamanca los días 2 a 9 de agosto, en la casa de los PP. Paúles. Nos reuniremos bajo el lema 

Servir en las fronteras: nuevos retos, nuevas respuestas

Seguramente para muchos de nosotros este lema tiene resonancias de la Asamblea Mundial de Líbano 2013. Así es, sin duda. Esa Asamblea y toda la CVX Mundial, la vida de nuestras comunidades, el servicio que como Cuerpo Laical queremos ofrecer a la Iglesia y al mundo y los sueños que compartimos serán el centro de nuestro discernimiento y nuestra elección en Salamanca. 

Hablamos de servir porque a eso estamos llamados personalmente y como Comunidad. Somos un Cuerpo Apostólico y cada uno de nosotros confirma que su vocación personal es la de seguir al Señor sirviendo al mundo, cada uno en su sitio, y todos participando de los servicios que como CVX podemos y queremos ofrecer. Comenzamos con esta palabra, ‘servir’, porque el centro de nuestra Asamblea será la MISIÓN y desde ella analizaremos, evaluaremos, discerniremos y decidiremos todo: CVX en España quiere dar un paso firme adelante, salir de casa, poner la mirada en el mundo exterior a nuestras propias comunidades locales, escuchar la llamada de los hombres y mujeres que pisan nuestras calles y barrios,... y dar una respuesta.

Hablaremos de servir porque tendremos que examinar juntos lo que sirve y lo que no sirve para esa respuesta que queremos dar. Si nuevos son algunos retos, y todos seríamos capaces de citar alguno, nuevas han de ser las respuestas. Vino nuevo en odres nuevos...

Los retos proceden de la propia CVX, de la historia reciente y del futuro inmediato de la Iglesia, de la Compañía en España, de la sociedad que diariamente vivimos, de los jóvenes a los que acompañamos y cuyo futuro no es muy deseable, de las familias a las que queremos servir, de los migrantes que cada día ven su derechos un poco más enflaquecidos, de una ciudadanía desencantada con la participación política y social, de una tierra maltratada e injustamente repartida...

Ahí están nuestras fronteras. Aún no estamos en ellas, al menos no estamos como Comunidad, como institución si preferís entenderlo así. No sería honesto decir lo contrario. Pero hacia ellas queremos caminar. Y queremos caminar juntos, con paso firme, desde lo que ya hemos avanzado, pero con la seriedad de quien quiere ofrecer una aportación de calidad. Avanzar de la mano del Señor y disponible para un discernimiento serio y sereno. Sólo si ponemos a los destinatario de nuestra misión en el centro de nuestra Asamblea seremos capaces de ofrecer una respuesta mejor y de aportar nuestro propio grano de arena. Sólo desde ahí podremos entender lo que somos y disponer a la CVX para ser más atractiva, más madura, más creíble, más profunda, más cristiana.